martes, 13 de junio de 2017

En piezas, empiezas

Y si ellos me pusieron aquí por una razón yo no la sé
y si creen que soy un milagro de Dios no doy fe
yo... Yo, a medida que van pasando los días pienso que si Dios existe es un hijueputa,
un maldito cobarde y si no existe pues vaya mierda de destino que me ha tocao'.
Toda mi maldita vida con una maldita enfermedad que me mantuvo abstraído de la realidad,
que me alejó completamente de las vidas normales que ustedes acostumbran,
porque no solo dormir era muchas veces una tortura, estar despierto también,
entonces yo tenía que elegir como si apostar o no en una mano de pókar
¿Me duermo y si tengo suerte no aparecen?
¿Me quedo despierto esperando que nada pase? Que nada me atormente,
que nadie me espere en la puerta cuando nadie me está esperando en la puerta,
que nadie se siente en la taza del váter cuando me estoy bañando,
o mejor me baño con la cortina corrida y mojo todo pero nadie se sienta en la taza del váter
y si alguien se sienta que sea mi esposa y me hable
y me diga que nadie me está mirando cuando en realidad nadie me está mirando,
pero en realidad ella tampoco porque ella no está.
¿Estuvo alguna vez?
¿O también la inventé?
¿Era ella la que se sentaba en la tapa del váter y me decía que no había nadie sentado en la tapa del váter?
¿O eran ellos que se hacían un ella sentada en la tapa del váter engañándome diciéndome que no había nadie sentado en la tapa del váter cuando en realidad eran ellos? ¡QUE EN REALIDAD NO ERAN NADIE PORQUE ELLOS NO EXISTEN!
Pero... ¿Si ella no existió cómo es que hoy maldigo mirando hacia el cielo su muerte?
Tan consciente y hoy aún absorto pero esta vez en la cruel realidad en la que me encuentro,
sin esos monstruos que me alejen del duelo y me hagan sentir más entero.