lunes, 18 de abril de 2016

A vos no te importa nada y ya lo sé,
por eso ya no me molesta;
por eso ya no me duele,
por eso es que me voy.

sábado, 16 de abril de 2016

Si me decías que te ibas a la guerra y después volvías, seguro también te esperaba

Andate
o me voy
porque duele tu intermedio,
la puerta entreabierta,
la duda,
el hoy sí y mañana no,
"sos mi hogar",
"necesito salir de acá",
tu indecisión y tu falta de amor,
el invierno que traen tus manos, el hielo en tus besos, la lluvia en mis ojos,
el desierto en tu piel,
tus no ganas de nada y tus ganas de estar lejos de acá;
que te calles,
que hables cuando quieras,
que me transformes para caber en tu desastre
y mi inocencia por creer en esas tres palabras que te salen cada tanto cuando me sentís un poco muy lejos,
yo siempre tuve ganas de quedarme
porque siempre fuiste mi casa
y nunca manché tu cuerpo con silencio ni mentiras,
siempre te quise y sin peros
todos los días durante años,
porque un año es un día y otro día tras otro día,
no es solamente una palabra,
es parte de la vida que es una sola y corta;
yo siempre te dejé la puerta abierta
y la luz prendida,
pero a vos te gustaba mirar por la ventana.

jueves, 14 de abril de 2016

Rosa viejo

Me duele tu lejanía,
el frío de tu cuerpo cuando estamos juntos,
tu silencio
y tu mirada hacia otro lado,
tu cabeza perdida en una hoja en blanco,
las cosas que te separan de mi,
las dudas que te llevan siempre
cada vez más lejos de mi casa,
la música que te vuela la sien
que hace que nada de lo que yo diga te valga
ni te haga sonreír ni te aleje
de lo que te hace mal
siquiera por un rato,
me rendí con estos doscientos veintisiete poemas
y estos pares de frases sueltas tirados al aire al azar,
me cansé de lastimarme los dedos
con las cuerdas de mi guitarra hasta hacerlos sangrar
tratando de ponerle melodías a esas palabras
que quería decirte porque quería que me vieras,
quería que me escucharas y nunca supe cómo,
me cansé de desgastarme
el cuerpo
los párpados
las noches sin dormir
la tinta, el cuaderno
los días de lluvia a oscuras;

me cansé de desgastarme la vida
enamorándome de vos.

martes, 12 de abril de 2016

a veces siento que siempre es 19 de julio

y cada vez que me desnudo
imagino que la ropa
es tu piel rozándome
y cierro los ojos
para sentirte todavía más cerca,
es mejor aún
cuando está lloviendo
y dejo la ventana abierta
para que la lluvia moje mis labios
como solías vos
y el viento frío haga erizar mi piel
como tus manos cuando me acariciabas
y así, me duermo
con tu voz en mis oídos
y así, es que sueño siempre
que te despertás a mi lado
aunque duela un poco
cuando amanece, y no

Esto es bien crudo

Me estoy yendo abajo,
siento que me desarmo,
todos los días se me cae un pedazo de esto que soy,
conocí un laberinto que no tiene salida y ahí me topé con el diablo
que dijeron que no existe pero yo lo vi, me tocó la cara, me acarició la piel, me besó y me hizo el amor y me dolió cuando se fue,
me lastimé,
me desperté y prendí un cigarrillo, después prendí otro porque la vida seguía igual y así iba prendiendo uno tras otro esperando que algo cambiara, quizás morir, ahogarme en el laberinto y que nadie supiera llegar y nadie me viera así nunca, jamás.
Y pasaban los días y no había salidas, él aparecía, juro que me daba la mano para cruzar la calle y me miraba con dulzura pero después se iba, era imposible saber si volvía,
así iba buscando salidas,
objetos,
un cigarrillo y después
una botella de alcohol
hasta vaciarla y saciarme
pero cada vez yo estaba más vacía.
Quise irme, siempre quise irme pero nunca supe cómo y me quedaba para matarme una vez al día con recuerdos y humo gris, siempre pensando en las veces que el diablo me hizo el amor
y me mintió y me voló la cabeza con un puto "perdón".
A veces cuando no era todo tan negro escribía poesía,
que nadie nunca leía
"-¿escritora frustrada eh?"
gritaban las paredes a la madrugada
cuando me sentaba con un lápiz, un papel y un café;
y después me inundé en el cuerpo de alguien más
porque no me pareció mal sentir placer
después de haber vivido infiernos a plena luz del sol
y sentir que moría de frío en días de calor,
pero seguía vacía
pero igual volvía porque había una cama cálida y una manta
que me recordaban a mi infancia, que al final no fue tan mala,
pero así como iba, dejaba de ir y un día dejé de ir y me volví a perder
pero ya no me importó
y le aposté todo a la nada y me quedé volando en el piso esperando caer,
aunque en lo más profundo de mi, solo quería que alguien me diera la mano y me dijera que todo iba a estar más o menos bien
y que fuera sincero
pero nadie estuvo porque nadie nunca está
porque nos traen y al final quedamos solos,
los que te dicen que te quieren te clavan cuchillos enfrente tuyo y lo aceptás
porque tu amor sí es de verdad
y aunque sabés que te están llenando de tumbas adentro, los dejás y con una sonrisa que solo quiere llorar, mirás a tu familia y les decís "sí, me hace feliz"
pero te vas a dormir y solo pensás en que quisieras ser valiente para escapar y no volver más al lugar en donde sangraste más de lo que bombea tu pobre corazón,
y poder decirle a alguien que necesitás hablar de amor.

domingo, 10 de abril de 2016

Te llevo a casa

Me quedé aunque no me lo pidieras
y te cuidé, de lejos,
porque fuiste lo primero que vi
que me encandiló más que la luna cuando era chica,
porque fuiste el primero que me hizo sentir
que estaba viva,
antes de conocerte no conocía la vida
y cuando te fuiste solo quise quedarme
por si volvías,
porque sentía que moría
cuando estabas cada vez más lejos
y sentía que ya no latía
y se pudría mi cuerpo
cuando pasaba el tiempo y ya no había más encuentros
por eso aunque nos vayamos otra vez
me voy a quedar,
siempre voy a tener esa sensación de que te estoy esperando
aunque conozca a otro alguien,
aunque tenga enfrente Noruega, voy a ver tu cara en el paisaje
y me voy a perder.
Aunque esté en el Sur y la nieve me hiele la piel,
voy a estar bien, con el recuerdo de mi cuerpo en tu cuerpo;
mi cabeza en tu pecho;
mi mano buscando la tuya;
tus sábanas cubriéndonos,
alejándonos de la cruda realidad que afuera golpea.

lunes, 4 de abril de 2016

Quereme como soy,
quereme así porque
no sé si vaya a cambiar
y me transforme en eso que esperás,
no tengo nada perfecto,
quizás solo el tamaño de un lunar,
hasta tengo cicatrices mal curadas y disparejas
y a veces la mente se me desordena,
así al azar,
pero todo lo que te doy
es tan real como el brillo del sol
y transparente como las gotas de lluvia
en tu ventana;
tan sincero como el "te quiero" de un anciano en su lecho, a su mujer a su lado.