martes, 29 de marzo de 2016

Azul marino

Te extraño pero
no te quiero ver,
el cigarrillo calma mi cuerpo ansioso
pero me hace mal, a la vez
que me hace bien;
vos y yo,
vos,
es tan simple como eso,
el humo de un cigarro.

Al principio sí,
eras un lugarcito tibio
acomodándose en mi cuerpo frío,
incluso podía nadar en tu ser
sin necesidad de respirar,
ahora estoy ahogándome
desde afuera, con palabras de juguete
y un viento de papel
que corta cual navaja.

domingo, 20 de marzo de 2016

Si alguna vez pasé por tu cabeza asegurate de anotar las veces, así voy a saber los momentos en los que te estuve comiendo vivo

Hace seis meses y diecisiete días mando correos a destinatarios desconocidos
como si fueras vos el que fuese a recibir esas cartas
porque no tengo más lugar en mi para guardar todo lo que no puedo decirte,
no sé si estará bien no olvidar y por lo contrario, acordarme de más cosas con el correr de los días, y si no es acordarme de más, es acordarme distinto de lo mismo:
recuerdos iguales de distintos colores, de distintos tamaños,
si me canso de pensar en las palabras que me decías todas las tardes en la puerta de mi casa después de las 6, las traduzco a idiomas que ni siquiera aprendí
y cada vez hay más, siento que la mitad de las cosas las invento con tu imagen y tu voz,
pero es que ya no tengo espacio en mi cabeza para poner todo
lo que imagino, lo que recuerdo y lo que te quiero decir pero no puedo,
no es que me de miedo, es que ya no estás, ya no alcanza con querer intentar porque vos ya decidiste intentarlo con alguien más, y qué bien te va;
te busqué y te llamé y te hablé y te mandé cartas que nunca habrán llegado,
hasta te mandé sueños para que sueñes alguna que otra vez
pero no consigo despegarme un solo recuerdo,
desde el día uno todo lo tengo,
y tus canciones: en mis oídos una lista de reproducción infinita,
y las que no me cantaste: un diccionario para estos poemas que no vas a leer,
y no es que te quiera hacer volver, me quiero a mi de vuelta,
hace rato estoy buscando un lugar para poner todo esto que en mi no cabe y es injusto que vos estés vacío y limpio por dentro, que solo quepa ella en tu cuerpo
y me hayas dejado a mi las telarañas y todo el peso en el pecho,
no me quejo porque aprendo y me hago fuerte, quizás, pero a veces todo esto muerto revive y yo no puedo luchar contra tanto;
a veces quisiera transformarme en lluvia o en viento,
ir a donde estés y saber cómo estás aunque sé que estás bien
pero en realidad solo quiero volver a sentirte la piel,
mojarte y secarte otra vez.

viernes, 18 de marzo de 2016

Descosiendo cicatrices

Lo miré y le dije
que me curara las heridas del pasado
y le di un beso en el pecho,
él sonrió
y me dijo al oído:
"una por una"
y me besó por ahí,
en esos lugares de mi cuerpo
que me hacían un poquito insegura,
y durante toda esa noche
recuperamos el tiempo
que te hace perder eso de estar herido.

jueves, 17 de marzo de 2016

Gritarle al silencio

Y pienso cosas que no digo, pienso cosas que no hago,
doy consejos que no sigo, hablo sobre cosas que no vivo,
a veces quisiera ser, literalmente, la chica de mis sueños,
la que hace todo lo que yo, viva, no puedo, o no me animo, o no quiero
o porque tengo miedo, como todos, más miedo que sangre en las venas,
más miedo que las veces por segundo en las que mi corazón palpita estando lleno,
me quedo callada, me privo de decir cosas que quiero decir, por vergüenza, por timidez, por miedo otra vez; a veces me siento al revés, que voy para atrás, que no avanzo más,
que me estanco junto con la sociedad,
ojalá dijéramos todo lo que pensamos, ojalá hiciéramos todo lo que pensamos
y siguiéramos los consejos que damos y viviéramos eso de lo que hablamos,
el Congreso o la selva, una lluvia de agua o una de estrellas,
el espacio exterior o nuestro espacio interior,
respirar debajo del mar o como un barco salir a la superficie a flotar;
ojalá gritáramos lo que tuviéramos que gritar: "¡te amo!" o "¡basta, ya está!"
El tiempo es el que nos grita con su tic-tac y nosotros sumisos a sus agujas
igual nos callamos y dejamos la vida pasar,
así cual tren en la estación, como si hubieran dos iguales.

lunes, 14 de marzo de 2016

Por eso están bien todos los momentos, los altibajos los acepto

Me gusta tomar café cuando tengo sueño
para después tener insomnio
y no parar de pensar
para sentir que sigo viva porque siento
aunque sea dolor y alguna ausencia,
aunque sea tristeza ruptura y partida,
aunque me sienta cansada de tantos recuerdos
me gusta saber que sigo sintiendo,
me dijeron que si alguna vez sangraba
que entonces tenía suerte
y que si alguna vez seguía respirando
que entonces tenía suerte,
aunque me doliera, tenía suerte.

miércoles, 9 de marzo de 2016

Carpe diem

No te interesaba mi historia,
mi historial de rupturas,
el número de puntos en mi corazón,
las suturas de mi cabeza,
te cansaste de las tristezas, de las tuyas, de las del resto,
te saturó el mundo real,
la decepción en la mirada de las personas por otras personas,
las manos que temblaban
por falta de compañía en los inviernos,
sostenías que la felicidad era una utopía
pero ponías tu gramo de algo
para que el resto no pensara igual,
vos ya estabas abandonado en tu propia vida
creyendo que tus pasos eran cenizas
y tu presente, más ruinas que tu pasado,
y tu futuro, ya hecho ruinas desde antes de existir;
a veces me alegra que no preguntaras
quién era y qué había vivido
y qué me había hecho lo que era
y quién me había roto el corazón tan fuerte
y quién había destrozado mi mente antes de tiempo,
quién me había dejado sola cuando tronaba en las madrugadas,
a veces me alegra que solo me agarraras la mano
y me dieras un beso y con eso bastara,
me gustaba que solo nosotros dos, bastáramos.

Rutinas

Estaba enamorada de la soledad
hasta que un día llegaste
y me buscaste sin preguntar nada
y me hiciste escuchar la lluvia
acostada en tu pecho
con mis labios en tu cuello
y los tuyos en mi frente
y mis manos en las tuyas,
tu voz al compás
de las gotas sobre el suelo;
ya nunca fue igual,
ni la lluvia
ni la soledad.

martes, 8 de marzo de 2016

Y ahora tiene ramas en lugar de venas

Y solo entendía todo cuando estaba hecho pedazos,
cuando su sendero era cenizas y no le crecía vello
sino cicatrices
y sus gritos eran silenciados por la soledad clamando lugar
y el encierro de su casa no era tal como el sentir
que de sí mismo no podía salir,
porque le tocó a él
helarse la piel y no anhelar lluvia para dormir
sino fuego para arder
y obligarse a morir para matar las memorias
que clavaron ancla en su mente
y parecieran construir un cementerio de todo lo que él no quería ver;
jamás había mirado un reloj,
él hacía y deshacía a su placer
y ella paró y él siguió y él nunca se enteró
hasta ver escombros y verse a sí, sangrar,
que ella quiso,
pero se tuvo que ir
aunque lo quiere, pero no puede volver.