martes, 13 de junio de 2017

En piezas, empiezas

Y si ellos me pusieron aquí por una razón yo no la sé
y si creen que soy un milagro de Dios no doy fe
yo... Yo, a medida que van pasando los días pienso que si Dios existe es un hijueputa,
un maldito cobarde y si no existe pues vaya mierda de destino que me ha tocao'.
Toda mi maldita vida con una maldita enfermedad que me mantuvo abstraído de la realidad,
que me alejó completamente de las vidas normales que ustedes acostumbran,
porque no solo dormir era muchas veces una tortura, estar despierto también,
entonces yo tenía que elegir como si apostar o no en una mano de pókar
¿Me duermo y si tengo suerte no aparecen?
¿Me quedo despierto esperando que nada pase? Que nada me atormente,
que nadie me espere en la puerta cuando nadie me está esperando en la puerta,
que nadie se siente en la taza del váter cuando me estoy bañando,
o mejor me baño con la cortina corrida y mojo todo pero nadie se sienta en la taza del váter
y si alguien se sienta que sea mi esposa y me hable
y me diga que nadie me está mirando cuando en realidad nadie me está mirando,
pero en realidad ella tampoco porque ella no está.
¿Estuvo alguna vez?
¿O también la inventé?
¿Era ella la que se sentaba en la tapa del váter y me decía que no había nadie sentado en la tapa del váter?
¿O eran ellos que se hacían un ella sentada en la tapa del váter engañándome diciéndome que no había nadie sentado en la tapa del váter cuando en realidad eran ellos? ¡QUE EN REALIDAD NO ERAN NADIE PORQUE ELLOS NO EXISTEN!
Pero... ¿Si ella no existió cómo es que hoy maldigo mirando hacia el cielo su muerte?
Tan consciente y hoy aún absorto pero esta vez en la cruel realidad en la que me encuentro,
sin esos monstruos que me alejen del duelo y me hagan sentir más entero.

lunes, 27 de febrero de 2017

No soy sádico

 Me gusta ver la sangre corriendo por su vagina cuando hacemos el amor. Me gusta que no le moleste que me guste, sino que le guste también. Me gusta correrle las manos de mi cuello cuando lo sujeta,
me gusta verlas por arriba de su cabeza, a veces, entrelazándose con las mías; me gusta cuando me grita al oído y me pide que la bese, mientras sigo, mientras no paro y no la beso
porque solo me concentro en sus pezones fríos,
rosados, tornándose rojizos por el roce, por las caricias fuertes,
esas que generan un súbito ruido. Me gusta tocarla fuerte, hacérselo fuerte,
que le duela tanto, que le guste tanto ese dolor; y también me gusta cuando su lengua, tibia,
se pasea por mis dedos, por mi pecho; por mi intimidad, subiendo y bajando, templando todo alrededor.
Siempre dejando el velador prendido, porque no puedo perderme de verle la cara
cuando la pone así como la pone, y cuando me da la espalda acostándose de una forma en la cama
que me deja tocarle las piernas y subiendo.
Y no me enferma, por mi cordura mental, pero me quiebra el ser,
me atormenta y me saca el sueño el pensar
que alguien más la pueda tocar
o lastimar, ¡porque no sabe dónde acariciarla!
No sabe los fantasmas del pasado que la atormentan cuando estamos en la cama
¡y yo lo sé! Los conozco porque yo mismo perseguí esos fantasmas para matarlos,
pero ella me dijo:
"Si los matás, no solo me va a perseguir su antiguo recuerdo,
sino ahora también su consecuente muerte".

martes, 21 de febrero de 2017

Habitáculo

Y me juzgaron por renunciar un rato a la responsabilidad, para pasar un rato en la vida; pasando tiempo en la vida, me juzgaron el estilo de la misma y cambiándola, la volvieron a juzgar, la miraron con ojos chiquitos, de tanto fruncir para verla bien. Cuando quise volver me dijeron que por qué. Cuando dije porque sí, me dijeron bueno está bien, con un tono ofensivo de por medio y siguieron preguntando porque seguía contestando. Preguntaron que a qué volvía y les di mi porqué, volvieron a juzgarlo, ¡y ahí fue cuando me cansé! Empecé a ir y venir, así que fui, volví, empecé, dejé, hice y deshice a mi semejanza y placer. Hoy vivo mejor; no mejor de lujos, el estado de mi cuenta sigue siendo insulso, pero vivo en un ligero silencio que me da lugar a disfrutar sin tanto pensar en un qué dirán. Si quiero cuento, si quiero escribo, pero yo decido.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Parálisis

 Las sirenas de nuevo, las bocinas, los autos acelerando a fondo, motos frenando de golpe, maullidos del gato, ladridos del perro, luces prendiéndose, un vecino se levanta; mucho ruido, alguien cambia de posición en la cama; mucho ruido, un bebé se despierta, llora; mucho ruido, otra luz prendida, la madre calmándolo, volviéndolo a dormir.
 Pasaron las sirenas, los bocinazos, las frenadas, los que aceleran, solo se escuchan los autos como se suelen escuchar, no sé qué pasó, pero siempre que pasa se me acelera el corazón, aunque al instante me olvido, apago mis cinco sentidos, no me importa más a dónde va, qué se prende fuego, a quién llevan preso, a quién dejan libre y quién se escapó, tampoco los ruidos del vecino al escuchar el ruido de las sirenas, las bocinas, los autos acelerando a fondo y las frenadas, ya no me importa el bebé, la cama, la posición, el gato, el perro.
 ¿Quién se salvó? ¿Quién murió?

sábado, 29 de octubre de 2016

Mente inquieta

Lamentablemente
la gente miente
y el mundo está lleno de gente
no son las mentiras lo malo
son los que las dicen los malos
y no son los malos lo malo
lo malo es que mentir ya no es raro.                    
Y siguen en la tapa estos tipos,
que los que son engañados la pagan caro
y hay tantos tipos de estafa
pero la emocional es la que mata, claro
y seguro alguien hizo una promesa una vez
y hoy hay alguien esperando en un faro
mirando a lo lejos a ver si llega su amante
para volver a ser los que eran antes,                    
pero "El tiempo que pasó, pasó
como una foto que ya se tomó,
como una flor que ya se marchitó".                    
Y no me malentiendan, no es que diga que no
creo en las segundas veces
si la segunda vez siempre es mejor
ni mencionar las cuartas, quintas
el amor añejo es como un vino viejo
se pone mejor cuando un rato lo dejás quieto
porque se concentra la pureza con la que empezó siendo.
Y es que me inquieta pensar en la gente
que en este momento se está despidiendo
los adiós de hasta luego y los de para siempre,
aquellos que ahora están corriendo
para llegar a tiempo a la estación antes que salga el último tren
con sus amores en él                  
sean eternos o no, no lo sé.
Nada es eterno ni perfecto escuché una vez
y nunca más lo olvidé
y sabiendo que nada dura una vida
más que nunca me importa una mierda,
porque vivo al azar y vivo al día              
y aunque me vendan mentiras yo siempre pago con sinceridad.                  
Tampoco me importa una mierda fallar
será que fallé tantas veces y aprendí tanto al bajar
que subir me da un poco de miedo,
me asusta lo que pueda ignorar.          
Los que dicen volar por no arriesgar parecen estar muertos
y morir en vida es cobarde
si igual no se puede ahorrar el tiempo
andes rápido o lento, en algún momento
la aguja toca las 12 sin preguntar              
no importa qué no hayas hecho
la ciencia dice que es imposible viajar en el tiempo,
que no se puede doblar el universo,
si no le dijiste "Te quiero" y "Lo siento", lo siento
no se puede rebobinar la cinta
que esto no es una película
no hay finales felices, sí felicidad
porque los finales son cosas que acaban y no viene nada
después
de algo que termina y no es que diga que
no se puede volver a empezar
es solo que eso
no es parte del final,
por eso no es feliz
es solo distinto.

viernes, 21 de octubre de 2016

Décadas

  Confesión de un muchacho a su abuelo.

 -Es que a veces creo que soy tan joven para creer o pensar en el amor de una vida, entonces va llegando gente, se va yendo otra, me siento bien con una persona pero por dentro no puedo dejar de pensar que se va a ir y que no es la indicada, que no es momento de pensar en un para siempre, siquiera en disfrutarlo en demasía. Y es que también conozco gente tan rara, no viven el amor como a mi me gusta y a veces me olvido que no todos pensamos igual. Bueno no... de hecho eso lo tengo bien presente, pero en cuanto de amor se trata me cuesta un poco. Hay gente que lo vive tan livianamente, como si un día te regalaran una maceta con una flor, preciosa. El primer día estás encantado con su belleza, con su color, con su aroma; el segundo día ves cómo le da el sol y seguís con esa sorpresa intacta "¡Pero qué hermosura! Qué distinta está la casa con esa flor ahí", y ya los días siguientes bajás la intensidad, te gusta que esté ahí pero a veces olvidás que está, le pasás unas diez veces por al lado y la notás, no sé, quizás solo una, hasta que te olvidás de regarla, de cuidarla y recién te das cuenta cuando ya murió.                      
 (...) Dar por sentado que algo está, que es lindo que esté pero nada más, sin exagerar, ¿cómo la gente ama sin exagerar? Perdón pero no entiendo, a mi me gusta que el amor sea fuerte y presente, que se haga sentir. Quizás es mucho confesar que me gusta sentir el amor como lo que siento cuando leo un poema, lo que siento cuando veo una película romántica de mis favoritas -porque prefiero los thrillers-, lo que siento cuando escucho una canción que me gusta, cuando miro un paisaje. Es que quizás me quedé en el pasado: "Amo antiguamente", pienso siempre. Tan real, tan como en libros de Cortázar, de Borges. A veces incluso, me siento uno de ellos, con el debido respeto que me merecen.    Y me guardo un poco de lo que tengo, un poco mucho diría porque eso hoy en día casi no gusta. Hasta que llega a ser bastante extraño sentir un poquito de más, no sé, hablar del amanecer, expresar que querés ver uno, expresar que querés verlo acompañado. Bicho raro me dicen, pero igual sigo siendo-.
 -Ay querido. Si hubieses estado sesenta años atrás, no todo era como vos pensás. Sí, quizás los modos eran un poco como te gustan a vos, todo más frente a frente, sin tanta tecnología de por medio que arruine las cosas, todo un poco más formal, más suave, más romántico pero porque mirar a la otra persona a los ojos siempre va a ser mejor, porque eso es real. Le ves la piel, sentís su respiración... Basta, no me hagas acordar de tu abuela que me pongo triste y no son horas. Pero en fin, hijo mío, ves defectos donde no los hay, para tu querido abuelo es una cualidad que seas así porque yo soy así, con Marga siempre fui así, ella era medio fría, me decía que no le gustaba tanto cariño pero yo sé que sí. Cuando le decía que la amaba sonreía como adolescente. Y eternamente sonrió así cuando escuchó esas dos palabras, incluso después de décadas. Pero bueno, en fin, el amor es amor, y cada uno lo siente como puede-.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Y siempre te daba todo, aunque necesitara más que vos
así que
contala como quieras, que a mi no me importa lo que piense la gente
tengo la conciencia entera, la tuya partila al medio, vendela
sabés que veo a la gente que miente como Cole Sear ve a los muertos vivientes
y no es que me echo para atrás, te deseo suerte
por si la vida nos vuelve a cruzar,
así es esto, vos me lastimás,
yo te pregunto cómo estás.                      
Me diste la espalda después
de clavarme la espada
estando yo de espalda.
Y lo volverías a hacer porque, sos egoísta por naturaleza
y esa
vez que me dijiste que sobre todo estaba yo
llovía en la ventana de los dos
y doscientas mentiras me comí por elegir tenerte acá
y acabé mal por elegir mal